Desde que comenzó la pandemia por el COVID-19 la comunidad científica ha desarrollado multitud de estudios que pretenden analizar la situación para dar soluciones a las consecuencias provocadas por la aparición del virus. Estas consecuencias abarcan múltiples dimensiones de la vida cotidiana y de la salud en general. Los estudios realizados en España sobre el impacto psicológico que ha generado esta situación de crisis señalan que la salud mental de la población española se ha visto afectada negativamente de manera significativa propiciando también cambios en la interacción social y en el estilo de vida.


El bienestar psicológico es uno de los pilares fundamentales de la salud de los seres humanos por lo que resulta de gran importancia darle la atención que requiere. En este sentido, la información es crucial para dar el salto hacia el bienestar emocional y psicológico. Por desgracia, acudir a terapia es aún hoy, visto desde determinados contextos sociales, como un tema tabú y es por ello que se hace necesario normalizar, dentro de la sociedad, el solicitar los servicios de un/a psicólogo/a en momentos en los que no nos sentimos bien.


Acudir a terapia supone dar un salto hacia nuestro propio bienestar es pos de sentirnos más felices y con mayor satisfacción con nuestra vida, así como aprender herramientas para gestionar mejor nuestras emociones y pensamientos, nuestras relaciones y encontrar vías nuevas y más eficaces para la resolución de conflictos. 


La terapia psicológica en tiempos de COVID-19 se hace más relevante, si cabe, ya que a las problemáticas comunes que suelen existir en nuestro mundo, tales como estrés, ansiedad, alteraciones del estado de ánimo, preocupaciones, miedos, etc; se le suman sentimientos muy profundos de incertidumbre, nerviosismo, tristeza, confusión, pérdida de control y confianza, miedo extremo al contagio y a la pérdida de seres queridos, problemas familiares y de pareja, percepciones distorsionadas de riesgo y consecuencias dañinas de la enfermedad y comportamientos sociales negativos. 


Estos estados y conductas pueden dar pie a síntomas de angustia (insomnio, irritabilidad, ira, miedo extremo a la enfermedad incluso en personas no expuestas), y de comportamientos dañinos para la salud (consumo abusivo de redes sociales y videojuegos, drogas, alcohol y tabaco y aislamiento social), trastornos específicos como trastorno de estrés postraumático, trastornos de ansiedad, depresión, y somatizaciones.Además, hay estudios que sugieren que los efectos psicológicos del confinamiento y de la crisis sanitaria pueden aparecer demorados en el tiempo y presentar tendencia a cronificarse. 


Cualquier persona puede estar expuesta a estas consecuencias psicológicas derivadas de la situación que ha traído el COVID-19 aunque existen grupos con mayor riesgo de sufrirlas, y afectando, en general, más a mujeres que a hombres.Entre las poblaciones más vulnerables encontramos a las personas mayores, no sólo por ser el grupo de edad al que el COVID-19 ha afectado con mayor fuerza sino porque son el grupo de edad que más sufre la soledad (más de dos millones de mayores de 65 años viven solos en España) y el aislamiento social; los profesionales sanitarios, debido a la exposición directa de riesgo de contagio y el estrés en el trabajo; personas que han contraído el virus, que en muchos casos arrastran sentimientos de tristeza, impotencia, ira y culpabilidad y que experimentan miedos a posibles secuelas o a riesgo de contagiarse de nuevo; pacientes psiquiátricos y grupos racializados, que antes de la pandemia ya arrastraban una situación de estigma social; los adultos jóvenes, con edades entre 18 y 39 años, que son a quienes más afectó el confinamiento presentando más ansiedad, depresión y síntomas somáticos.


La población infantil y juvenil también es una de las que más preocupa y de las más afectadas a nivel psicosocial a raíz del confinamiento. Según los/as expertos/as se han disparado las urgencias psiquiátricas infantiles, los trastornos de conducta alimentaria, los casos de ansiedad, trastornos obsesivo-compulsivos, depresión y las autolesiones e intentos de suicidio en adolescentes. También se ha incrementado la violencia sobre los menores, el maltrato y los abusos; y se ha disparado el consumo de pantallas en niños y jóvenes. Además, según una encuesta del CIS sobre los efectos psicológicos de la pandemia, el 52,2 % de los padres que han convivido con sus hijos menores ha percibido cambios en su forma de ser. El 72,7 % de ellos asegura que estos han mostrado ‘cambios de humor’ y un 30,4 % ‘cambios en el sueño’.

Atendiendo a toda esta sintomatología, la psicología es capaz de dar soluciones eficaces no sólo cuando los efectos psicológicos negativos derivados de la crisis por el COVID-19 están ya presentes, sino que puede contribuir a la prevención de síntomas y conductas que pueden derivar en problemáticas más graves. Con respecto a esto, es importante recalcar que los servicios psicológicos no sólo se utilizan para tratar e intervenir en casos graves de trastornos psiquiátricos sino que pueden resultar una buena guía para realizar cambios que permitan prevenir “males mayores”.

Cuanto antes se acuda en busca de apoyo psicológico y emocional, menor será el tiempo de tratamiento (no es lo mismo liberarse de un sentimiento de tristeza persistente que de una depresión mayor) y mayores serán los beneficios como un menor coste económico, librarse de un trastorno grave o lograr el bienestar psicoemocional.


Si piensas que la situación por el COVID-19 ha podido afectar psicológicamente a ti o a los tuyos, o sientes que algo en ti no está funcionando como te gustaría, no lo dudes, no dejes pasar más tiempo y solicita tu cita para acudir a psicoterapia. 
Aprender a cuidarte y a quererte está en ti.


Miryam Lizarte Castillo

Psicóloga sanitaria y psicoterapeuta, especialista en Atención Temprana. Colegiada AO12064 por el Ilustre Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental.

Fuentes: 
La Psicología en la prevención y manejo del COVID-19. Aportes desde la evidencia inicialhttps://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0718-48082020000100103&script=sci_arttext
Impacto psicológico del COVID-19: los jóvenes presentan más síntomas de ansiedad, depresión y trastornos somáticos.http://www.infocop.es/view_article.asp?id=8833
Las consecuencias psicológicas del COVID-19 y el confinamientohttp://www.infocop.es/pdf/Consecuencias_psicologicas_COVID-19.pdf
Impacto psicológico de la COVID-19 en niños y adolescentes http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1029-30192021000100123
Impacto psicológico de la COVID-19 en una muestra de profesionales sanitarios españoles https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1888989120300604
La covid-19 deja una oleada de trastornos de salud mental en niños y niñas https://www.agenciasinc.es/Reportajes/La-covid-19-deja-una-oleada-de-trastornos-de-salud-mental-en-ninos-y-ninas